viernes, 12 de agosto de 2011

Sueño # 3: volar como los pajaros no es fácil

La semana pasada tuve un sueño curioso, tanto que decidí anotarlo para que no se me olvidara. Se trataba de uno de esos sueños en que de pronto descubres que estas dormido ¿a alguien le ha ocurrido eso? a mi siempre me pasa: me encuentro en una situación completamente normal, pienso que de hecho estoy despierta del todo, de pronto ocurre un evento fuera de lo común, algo que mi mente reconoce como ilógico y me hace descubrir que estoy soñando. A partir de ese momento intento despertarme de cualquier manera: grito, salto, trato de moverme y me molesta cada vez más no poder hacerlo, es verdaderamente frustrante. Sin embargo este sueño no fue igual a los otros, es la segunda vez que me ocurre algo parecido donde en vez de desesperarme por no poder escapar del sueño trato de hacer algo diferente. El sueño iba mas o menos de está manera.

Llego a mi trabajo en la mañana como todos los días, me bajo del carro, camino por la entrada de CANTV llena de escaparates, literas y sillas desarmadas que están allí hace meses y que se suponía eran para los damnificados de las lluvias y que ahí siguen llevando sol, agua y polvo (esto es real). Paso por los torniquetes y  comienzo a subir por las escaleras como hago a diario.


Así es la silla Army que me encontré en el pasillo. Bonita ¿verdad?

Cuando voy por el segundo piso me encuentro de frente, justo en el descanso de la escalera una silla Army ¡una silla Army! ¡aquí en CANTV?? ¿¿de aluminio?? y de inmediato pienso "que cagada, estoy soñando" sé que no es real, no hay ni habrá sillas Army en CANTV (aunque sí escaparates, sillas plásticas y literas desarmadas) me debato en el sueño qué hacer y pienso: "aja estoy dormida, y si estoy dormida entonces puedo hacer lo que quiera, siendo así voy a atravesar la pared, total, estoy dormida ¿cierto?"

Atravieso la gruesa pared del edificio de Equipos II y en ese momento decido que voy a volar, me justifico nuevamente pensando que si estoy dormida puedo hacer lo que me venga en gana.

¡¡Y vuelo!!

Pero volar no es lo que imaginaba, de pronto me encuentro flotando sin control, sin ninguna dirección y mirando justo hacia el lado contrario al que quiero dirigirme, debo contorsionarme, enderesarme y ponerme tensa para poder mantener equilibrio, debo hacer un esfuerzo descomunal por mantener una trayectoria y una dirección y me molesta!!!


Pensé que volar  debía ser una sensación liberadora, agradable, bonita y sin esfuerzo. Pensé que para un ser humano volar sería parecido a como lo hacen las aves que aletean de vez en cuando y se quedan inmóviles con las alas extendidas dejándose llevar por las corrientes de aire y sentir la brisa en la cara y disfrutar de una maravillosa vista.

Me despierto de pronto con un dolor de cabeza terrible, tanto contorsionarse y esforzarse para alcanzar lo inalcanzable. Me digo, entre dormida y despierta, que la próxima vez que sueñe (y me percate de ello) no intentaré volar por cuenta propia, intentaré visitar a los dinosaurios y descubrir cómo eran.


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